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Me, Myself & i.

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Evita Vilor
Como chica soñadora, intento ver la vida de aquella forma de la que nadie consigue verla. Aprecio aquellos detalles insignificantes para algunos, y valoro los sentimientos y los recuerdos más que cualquier otra cosa.
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Atrapados en mi mundo.

Evita Vilor. Con la tecnología de Blogger.

♔ ♛♚ ♕

The End Where i Begin...

Summertime Sadness.

viernes, 17 de agosto de 2012


Llevaba tanto tiempo sin escribir nada que incluso perdi las ganas de hacerlo, la costumbre de pensar mis palabras, de imaginar en mi tiempo libre un tema sobre el que poder explayarme aquì, y que me leàis. 
Entretanto, me encontré con demasiados sobresaltos de corazòn, sonrisas de oreja a oreja e idas de cabeza.
He pasado noches en vela amigos, conociendo a gente con las que jamàs hubiera imaginado mantener una conversaciòn; he tenido momentos màgicos con él, llenas de sueños, sentimientos y miles de millones de risas. Siento que lo nuestro cada vez va a màs, y me encanta, pues no son 6 meses lo que llevamos, son algo màs de tres años los que programaron nuestras mentes a pensar las mismas cosas en el mismo segundo y decirlo en voz alta. Vivimos en un pozo de amor profundo, del que ojalà no podamos salir nunca, mientras tiren comida desde arriba. 
Conoci a una persona maravillosa, mas cerca de mi corazòn que lo està su casa de la mia, al otro lado de la calle. Volvi a ver personas de mi pasado no tan lejano, que movieron cielo y tierra por venir hasta aqui. Pero ahora siento que viene una oleada de personas que voy a echar de menos, y por suerte son pocas. Sé que volveréis, pero ojalà pudiera cambiar mis errores del pasado... todo hubiera sido tan distinto..
Por supuesto, ha habido personas que me han decepcionado, por su egoismo, inmadurez y falsedad. Pero esas son irrelevantes, tànto que ha sido tan fàcil sacarlas de mì vida como sacar una bolsa de #basura de casa.
A veces siento que mi vida gira demasiado en torno a las personas, a saber còmo son, qué piensan, sus relaciones, sus complejidades, su mundo.. Y no sé còmo, a mi que tanto me afectan las cosas, de repente me hice de piedra en cuanto a todas ellas. Sin dificultad prescindo de quien no necesito, y me alegra haber aprendido a hacerlo; pues es demasiado difìcil no poder controlar el aforo de personas en tu corazòn.
He estado leyendo. Probablemente màs que algunos de vosotros, libros que me enseñaron de inocencia, de amor incondicional por una rosa, de còmo reaccionan las personas, de valorar y de valores humanos. Incluso sobre pasiòn y sueños rotos he leido. Me gusta leer. Me gusta leer libros pequeños, los grandes también, pero sacar moralejas de pequeños ejemplos me ocupa la mente antes.  

A pesar de todo, y aunque el verano aun no haya acabado he de decir que quizàs no haya sido el màs divertido, pero sin duda el màs productivo y el màs emotivo. De esos que te hacen madurar un poco màs... en mi caso mi madurez apesta a competiciones y vicio, y por vicio me refiero a engaños, pero de los sanos of course.
Experiencia de vida, dicen. 

xoxo, Evita Vilor en 18:35 0 comentarios  

Every everlasting second.

domingo, 22 de abril de 2012

No puedo discrepar con Joaquín acerca de ello, y es que es más fácil crear dramas que comedias. La tristeza alimenta almas en busca de desahogo y aquí estamos, secando las lágrimas del corazón por cada palabra acabada. 
Hoy no vengo a quejarme ni a justificarme, vengo a agradecerle al tiempo, que al fin decidió ponerse de mi parte. 
Me ayudó a poner las ideas en orden, y por primera vez desde mucho tiempo creo saber lo que quiero, lo que necesito y a saber equilibrar amor, pasión y racionalidad. Tomo las riendas de mi vida como el que lleva sumergido en una tremenda confusión y recién sale a flote. Teniendo las cosas claras agarro su mano un día más,  una vez más de tantas veces que quisimos y no pudimos, esperando que las agujas del reloj sigan parándose a nuestro antojo o avanzando a nuestro ritmo. 

Así que aquí estamos de nuevo, sin dramas pero sin fiestas, tan sólo él y yo disfrutando, como siempre, de las pequeñas cosas de la vida, sin prisa pero sin pausa. 


xoxo, Evita Vilor en 9:19 0 comentarios  

Entre la vigilia y el sonambulismo.

lunes, 30 de enero de 2012

Y joder, mentiría si dijese que me es fácil volver a intentarlo. Volver a intentar confiar en las razones que precisamente me decepcionaron, a ojos de cualquier persona, sería de locos. Aun puedo escuchar esas dos palabras que nadie se ha cansado de repetirme todo este tiempo, un intento del mundo exterior de disuadir los ilógicos deseos de mi corazón; "eres tonta".
Tampoco miento si digo que ella es más fantasma de mis recuerdos que de los tuyos, que es el escalón que me impide llegar hacia ti, o más bien, que te impide llegar hacia mí. Se asemejó tanto a traición que, quieras o no, el muro entre tu mente y la mía sigue presente, al igual que el nudo en mi garganta y las lágrimas que ahora se deslizan por mis mejillas.
Lo intento, pero aun dudo de lo que hoy siento en lo más profundo de mi. ¿Amor? Seguro, pero un amor que se sacrifica un poco más cada día muriendo por el peso de un pasado grabado en su piel.
Y tras tanto camino recorrido, me niego a no llegar a otra cosa que la perfección. Y lo vuestro no está en mis planes, por lo que, tienes dos caminos a elegir, y una sola condición que astutamente ya habrás deducido.
En lo que me queda por juzgar sobre el futuro de mi sentimientos, te reto, después de todo esto, a volver a enamorar al alma que hiberna desde junio, y si no, si no... simplemente volverá a acostarse, sin más. Pues ese será su fin, tan sólo estar en estado de letargo hasta que otro se digne a acompañarla en lo más profundo de sus sueños. Sin más sufrimiento que el que produce la embriaguez del amor, total y exclusivo para mí.

Dulces sueños.

xoxo, Evita Vilor en 7:36 1 comentarios  

Horizonte de Sucesos.

sábado, 28 de enero de 2012

Y aquí estamos, intentándolo de nuevo. Una vez más siguiendo sin oposición el camino trazado por dos almas que vuelven a encontrarse por enésima vez. ¿Hasta dónde llegaremos en nuestra búsqueda de la eterna armonía con nosotros mismos?
Quiero echar la vista atrás, y pareces haber borrado todo con los besos de ahora. Superponiendo miradas sobre las malas pasadas. Acariciando los momentos valiosos y disipando los trapos sucios.
Tan distinto a mí y tan parecidas son sus intenciones; sólo entiendes por lo que pasa una persona cuando lo vives. El corazón partido en dos por un muro kilométrico, una parte tan visible, tan concreta, tan clara y transparente. La otra tan lejana, tan mágica y distinta. Eterna lucha del pasado y del futuro.
Y el presente tambaleándose de un lado a otro de la muralla.
Mis decisiones serán las mismas que la respuesta a la pregunta que me hiciste, pues por una vez, tenías razón.

xoxo, Evita Vilor en 5:22 0 comentarios  

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miércoles, 4 de enero de 2012

Mira por la ventana, cariño; todo arde.
Como mi corazón derretido por tus palabras, pues son ellas la que prendieron fuego a mi mundo.
Un calor tan indescriptible y acogedor, que no llega al dolor, solo al bienestar absoluto si emane de tu boca. Regálamela, y haré que sea por siempre mia.  Permíteme apoderarme de ti y de cada rincón de tu cuerpo, para apretarlo fuerte contra mi pecho. Deja que el 2012 se escape entre los escasos huecos que aún me separan de tu piel y llevemos al extremo un amor que llega más allá del infinito, y que él mismo nos consuma antes que las llamas de ahí fuera. Haré de mi cama nuestro último templo, nuestra fábrica de pasión, donde sellaremos nuestros labios. ¿Cuál es la última prueba de amor? ¿Qué demuestra un amor sin fin? Porque el mío sobrepasó los límites, cariño, mis últimas palabras serán las que nunca oíste. Y si tenemos que ser los últimos Romeo y Julieta, lo seremos, pero moriremos con la mano de uno hundida en la del otro.

Just close your eyes,
the sun is going down.
You'll be alright, 
no one can hurt you now.

xoxo, Evita Vilor en 9:25 0 comentarios  

Happy -old- year.

sábado, 31 de diciembre de 2011

Llevo pensándolo varios días, y estoy en las mismas que antes de ayer y anoche. No estoy segura de ser capaz de resumir el año aquí. 
Para empezar, quisiera recordar este año como lo recuerdo ahora, un sueño. Sin demasiado detalle y ese efecto de flashback típico de las series. Que las escenas de mis recuerdos se vayan superponiendo una tras otra, sin orden preciso, como trozos de una película. Si cierro los ojos lo primero que veo, o quiero ver, es él. ¿Acaso os sorprende? Ha sido lo más bonito de mi año, aunque el amor se haya desvanecido por completo. En concreto, los meses junto a él posiblemente sean los que menos recuerdo, los que más rápido se han pasado. Cuando lo pasas bien el tiempo vuela, ¿no dicen eso? 
Seguidamente aparecen ellos y sus sonrisas. Amigos que, a pesar de no ser perfectos, siempre consiguen hacerme sonreír, evadir, con cualquier tontería. Nuestras frases llegaron lejos, impregnamos sin querer a gente a nuestro alrededor de felicidad, y quien hubiera dicho que casi nos separamos... Son pocos los grupos que no lo hubieran hecho después de todo aquello. Y estar -casi- como el primer día es lo que da ganas de seguir disfrutando de cada una de vuestras personalidades, tan distintas entre sí pero tan similares en el fondo.

Pero más que hablar del 2011, que en escasas horas habrá acabado, me gustaría imaginarme el año que me espera. Probablemente uno de los años más importantes de mi vida, pues no son pocas las cosas que van a cambiar. Selectividad y Distancia quizá sean las que marquen los futuros meses del curso. Distancia en varios aspectos. He perdido de vista varias personas, al igual que me he acercado más de otras, por error o por casualidad, y lo seguiré haciendo si necesario. Pero más que alejarme sentimentalmente, alejarme físicamente es otro de los aspectos que me preocupan este año. Con 18 recién cumplidos, ese futuro  cambio en mi vida hace que mi corazón lata a mil por hora de tan solo pensarlo, a pesar de mis infinitas ganas de volver donde hace menos de una semana ya estaba. La compañía hoy día apenas importa ya, el futuro cercano sigue estando demasiado lejos como para hacer planes con personas que ni siquiera sé si serán trascendentes más allá de mi adolescencia..

Seguramente el año no empiece ni como previsto, ni como quiero, ni como el año pasado, pero ojalá sí ocurra como los seis primeros meses del 2011, lleno de amor, sueños y felicidad.  Me gusta pensar que lo peor ha pasado, que de ahora en adelante, me esforzaré más por buscar las cosas buenas, si por vuestra parte, me ayudáis a omitir también las malas.

xoxo, Evita Vilor en 8:23 0 comentarios  

Y ahí va mi vida.

viernes, 30 de diciembre de 2011

Tan cerca y tan lejos.
Expectativas y realidad.
Verdades y mentiras.

He caído en lo que una relación, fuese del tipo que fuese, no debería caer nunca; la desconfianza. 
No llevaba chaleco antibalas y recibí los golpes, los sufrí hasta lo más profundo y los aguante, pero los trozos de metal se quedaron clavados donde ya nadie conseguirá sacarlos. Después me reprochan el ser tan calculadora, el no fiarme de nadie. "Siempre fuiste así", me dicen. No están en lo cierto, no era así antes.
Cambiamos de aires con esperanzas de darle un vuelco a la situación, quedarnos nosotros, pensar en nosotros, estar con nosotros. Le echamos la culpa al medio en el que vivíamos, pero nuestros fallos nos lo llevamos a kilómetros de nuestras casas. ¿Por qué? Porque nunca cambiaremos, ni tú ni yo. Jamás desconectaremos de las demás personas ni de los secretos. Esperaba tanto de ti precisamente porque sabía que podías dármelo, pero te has convertido en quien quiero y odio a la vez por no ser el de antes. Estar contigo y sin ti me hace el mismo daño, y como pensaba anoche en el coche; "¿De qué me recuperaría antes? ¿De su compañía o de su ausencia?" 
Las promesas se hacen hipócritas, un mañana contigo y un hoy sin ti no me complace. Las promesas son para siempre, joder. Las palabras se dicen pensadas, joder. Tantas veces hablando de valorar personas y tan poco parecemos valorarnos. Echamos de menos sólo cuando no estamos y nos queremos durante dos días, hasta que nuestros verdaderos "yo" salen de nuevo a flote. Pero no me gusta tener que provocar tu cariño una y otra vez. 
¿Dónde está aquel chaval que me dirá te quiero después de cada comida, que me cogerá de la mano sin necesidad y que sólo me llamará "cariño" a mí?

But i will see you again...
I will see you again a long time from now.

xoxo, Evita Vilor en 5:48 0 comentarios  

Dime cuándo olvidamos...

sábado, 17 de diciembre de 2011


que valía la pena luchar por esto. O mejor, dime en qué momento fuimos tan ingenuos de pensar que funcionaría siquiera.
Siempre pensé que lo de "lo diferente atrae" tenía toda su lógica, hasta que tuve la desgracia de experimentarlo. Muchos, incluso nosotros, diríamos que somos personas muy parecidas; otros dirían que somos "almas gemelas" o que estamos hechos para estar juntos. Pero todo eso se reduce a NADA cuando el parecido es fruto del tiempo que pasamos y que, de hecho, somos las personas más distintas y diferentes en muchos de los casos con los que tenemos que lidiar.
Es paradójico el escribir ésto comparado con mi entrada anterior sobre la Navidad, y es que la ilusión que tenía a principios de diciembre te la has cargado con tus propias manos. ¿Qué digo? Te la llevas cargando mes tras mes, cagada tras cagada durante años, y lo raro es que a pesar de eso me seguía quedando esa esperanza de pensar que cambiarías por esa persona que más te ha querido durante todo este tiempo. Hahaha, no me recordaba tan inocente.
Hoy eres un desconocido que lo único que supo enseñarme fue desconfiar de la gente y del amor, y ojalá éste último no sea como me lo has hecho ver. No tengo prisa por encontrar ya a nadie nuevo, solo quiero saltar a septiembre y, con suerte, hacer que más kilómetros me separen de "nuestra" historia, quizá más querida por mi que por ti.
A falta de confiar en el tiempo, remito mis restos de corazón a la distancia.

xoxo, Evita Vilor en 11:11 0 comentarios  

Cierra los ojos... II

viernes, 9 de diciembre de 2011

Me senté en su cama, como hacía de costumbre. Él sabía que había venido para algo; me conocía demasiado bien, sabía exactamente cuándo estaba nerviosa, cuando estaba tensa, o cuando simplemente, le había estado echando de menos. Y con todas las veces que ya había acertado con mi estado de ánimo, ésta no iba a ser la excepción. 
Apenas le di tiempo para preguntarme, yo ya había sacado mi moneda de 25 centavos. Su brillo especial me ayudaba a mantenerlo atento a ella... y comencé. Sentía que se adormecía, que su subconsciente se apoderaba de su ser, estaba fuera de sí. Estaba como ya había conseguido con otra personas antes que él; totalmente hipnotizado.

Siempre me pareció fascinante la forma en que la hipnosis puede dejar a alguien tan vulnerable y desprotegido de sus mayores secretos. Esa serie de palabras, dichas con el tono correcto, burla tu mente que se encuentra como libro entre manos de un lector ávido de confidencias. Tú sin velo, tú sin coraza, tú completamente, enteramente, íntegramente entregado a mí. 

No era más que una bomba de secretos enfrente de mí, y por ser él, me asusté. Quizás no debía hacer lo que estaba a punto de hacer. Pensé en todas las mentiras que podría descubrir ahora mismo desde hacía años, por muy poco ético que fuera el medio en que lo conseguiría. ¿Iba a sentirme luego mejor? ¿Era mejor saber la verdad o vivir con la ilusión?  

xoxo, Evita Vilor en 13:16 0 comentarios  

We Are.

sábado, 3 de diciembre de 2011

Me han hecho falta semanas y semanas y millones de discusiones para entenderlo, y si no lo hacía era porque simplemente, no soy así. Siempre tan calculadora y perfeccionista con todo, dejar que el tiempo hiciese las cosas por mí no era opción plausible. Pero parece ser que, a veces, es lo mejor.
Confío en que ésta sea una decisión que cambie de una vez por todas el día a día, un standby que nos focalice en el futuro y descansemos en el presente. Yo, al igual que tú, no deseo más que unas Navidades perfectas y me remito a dejarla en manos del destino y de nuestras ganas de tenerla. Nada va a salir mal si no queremos que así sea. 
Y ya está.
Por nosotros.

We are, the promises
We are, words again
We are everything.

xoxo, Evita Vilor en 5:16 0 comentarios  

Cierra los ojos...

lunes, 28 de noviembre de 2011

Entonces no eran rumores.

Todo aquello de lo que llevaban hablando durante meses, todos esos murmullos en los pasillos del instituto, todo lo que no podíamos negar que fuera mentira, tengo la prueba de que es verdad.
No pensé que aquella tormenta me hubiera afectado para nada. Tan solo un cosquilleo atravesando mi médula, aparentemente fruto del frío, fue lo que me había marcado en aquella vuelta a casa en moto. Y quién me lo hubiera dicho...
Dicen que cada poder viene cedido según la personalidad de cada individuo, por mucho que yo nunca haya sido testigo de nada que pudiese afirmarlo, pero ahora que lo pienso, mi identidad de persona curiosa, cotilla y husmeadora quizás haya sido la escogida de entre mis otras formas de ser... pues no pensaba usar mi poder para otro fin que los relacionados con mi personalidad.
Salí de casa a por mi segunda víctima, y qué mejor que ir a por él, a que me revelase sus más profundos secretos.
[...]

xoxo, Evita Vilor en 7:25 1 comentarios  

Cuatro Coronas.

martes, 22 de noviembre de 2011

¿Alguna vez te has despertado por la mañana aliviado por saber que lo que estabas soñando era todo mentira?
Bien.. ahora, ¿alguna vez te has despertado cayendo en la cuenta que lo estas viviendo no es una pesadilla, sino algo que realmente te está pasando y que no puedes despertar de ello, por mucho que te pellizques?

Ese miedo que te perseguía desde siempre pero que decias: "Eso a mi nunca me pasará" o "Creo que esas cosas las superaria bastante bien". Pues cuando ocurren no son como creías. 
Somos débiles. Puede matarnos una espada como una pluma bien usada. A tu alrededor todo puede convertirse en un arma potencial si la ocasión lo permite. Incluso él, incluso su forma de pensar, incluso el màs absurdo gesto de su parte puede romper tu corazón en millones de pedacitos que jamàs nadie serà capaz de reconstruir. Incluso ellos, que te han querido toda tu vida a veces solo saben ser egoístas y pudrir el ambiente en el que vives. 
Somos propensos a vivir desgracias, pero demasiadas veces esas desgracias ciegan las pinceladas de alegria que el día ha podido regalarte. Y realmente, ¿qué haríamos sin esos toques de felicidad?...

Y dependemos tanto de ellas para no tocar el fondo que estamos locos por seguir con ellas, por no perderlas, por no dejar desaparecer lo único que tiene importancia en ese momento en tu vida. Y dependes tanto que, sean mentira o no, mientras te produzcan ese bienestar, seguirás luchando por tenerlas.

Pero un día, sin gran sorpresa entiendes que lo que en un principio empezó como algo satisfactorio y espontáneo, se convirtió en un medio de supervivencia hipócrita que no puedes soportar. Y ahora, ¿qué harás sin ellas? ¿Decides parar y enfrentarte a la parte oscura de tu vida o seguir compaginando ambas para seguir adelante?
Pues déjame decirte que no es tan fácil elegir. Si como yo, tu paz interior depende de la sinceridad y la seguridad de uno mismo con uno mismo, querrías tener las cosas claras. Pero quizá no seas como yo, y seas como otros, y aún aguantes esa bola de nudos falsos que a pesar de todo te siguen proporcionando placer hasta un momento indetermidado, hasta algún día explotar o hacer explotar a la persona con la que juegas.

Pero, desgraciadamente, abundan más de éstos que de los anteriores. Ni bien ni mal, diferentes.
Yo solo quiero personas con los mismos valores que yo.  Y no las soltaré.


xoxo, Evita Vilor en 9:14 0 comentarios  

What if.

martes, 8 de noviembre de 2011

Y si la entrada se llama "What if" es porque a veces merece la pena sentarse unos minutos y pensar en tu futuro o en las consecuencias de tus actos.
Demasiadas veces he escuchado el tópico del Carpe Diem, tanto que he odiado lo mal que ha podido interpretarlo la gente, pues para mi el disfrutar del momento es clave, pero el vivir como si no hubiera mañana se queda en el tópico utópico. Ni falta hace recordar todas aquellas veces que has querido aprovechar el momento y te has arrepentido más tarde por haberte dejado llevar por caprichos momentáneos.
Pero lo que más odio, es que actúen de tal forma que esos caprichos puedan llegar a hacerle daño a terceros; no una (puesto que errores los cometemos todos) sino varias, siendo totalmente consciente de la repercusión de esos actos e incluso sabiendo la reacción de los terceros en cuestión. ¿Hablamos de egoísmo? ¿De maldad? ¿De inmadurez?
¿Qué puede llevar a una persona a seguir haciéndolo?
Su libertad para elegir seguir.
¿Y qué lleva a la otra persona a no conseguir pasar página?
Los Sentimientos.

xoxo, Evita Vilor en 14:06 0 comentarios  

Y por amor, te mataría.

sábado, 5 de noviembre de 2011

Te veo y te pienso, te adoro, te siento, me encantas, te beso, te toco, me tocas, me abrazas, te acaricio, te susurro, me muerdes, me quieres, con locura, te caliento, te observo, te ríes, te rozo, reímos, te duermes, yo contigo, soñamos, despertamos, comemos, jugamos,  fumamos y nos vamos, me escapo y tú conmigo, me calientas, te quiero, con locura, discutimos, me sonríes, me cuentas, te contesto, disimulamos, me necesitas y yo, yo no necesito nada más.
Te dejo y te alejas, me enfrío, te olvido, te odio, con locura, me engañas, me rayo, te pasas, me llamas, te grito, te borro, te defiendes, te hundo, te excusas, me lamento, me planteo, te digo, te propongo, te niegas, desisto, me pides, piensas, pienso, pensamos, te vas, escribo y yo, necesitaría tanto más.

xoxo, Evita Vilor en 18:37 0 comentarios  

Analogías. Juan José Millás.

Que entre los bancos no se presten dinero es como si entre los escritores no se prestaran ideas, o sea, lo normal. Lo extraño es que vinieran prestándoselo hasta ahora. ¿A cuenta de qué?, nos preguntamos. Descartada, por absurda, la solidaridad, sólo cabe pensar en el interés. Te doy tanto y me devuelves tanto y medio. Gracias a esos intercambios, el dinero fluía por el cuerpo económico y social como la sangre por el organismo, transportando oxígeno (o plusvalía) a todos los miembros.
La imagen no es mía, la he tomado prestada (sin interés, espero) de los comentaristas de la radio, que se refieren a las transferencias de dinero como en los hospitales se habla de las transfusiones de sangre.
Tales analogías nos ayudan a comprender la importancia del crédito en nuestras perras vidas (unas más que otras). Lo que nadie explica es quién cumple en este entramado el papel de hígado, o el de páncreas, o el de corazón (si lo tuviera). Pero, sobre todo, nadie explica dónde reside el cerebro del sistema.
Un cuerpo puede estar perfectamente sano desde el punto de vista de la circulación sanguínea, pero sin actividad cerebral. Es lo que pasa con los individuos en coma, que a veces despiertan y a veces no. Aquí, durante los últimos años, nos ha funcionado muy bien el aparato circulatorio, incluso el digestivo. Hemos comido como nunca (unos más que otros también), sin que nadie nos advirtiera del peligro del colesterol o de la tensión alta o de los triglicéridos. Bombeábamos sangre y dinero a tal velocidad que la biología parecía una fiesta. Ahora bien, ¿nos funcionaba el cerebro? ¿Dirigía alguien toda esa actividad circulatoria? ¿No habremos estado todos estos años de euforia en coma sin saberlo? ¿No será lo que nos ocurre ahora al despertar? 
Es una idea que brindo a los comentaristas de la radio, para no deberles nada.

xoxo, Evita Vilor en 9:20 0 comentarios  

callitDestiny.

domingo, 30 de octubre de 2011

Difícil creer que cada segundo que pasa nos aleja más y más.
Esos segundos que malgastamos mirando a la pared, durmiendo o escribiendo entradas en un blog. Todos esos son los que construyen esa barrera imaginaria que yo no consigo derrumbar a pesar de estar cerca de ti, poder mirarte o incluso dirigirte la palabra. Tras un pasado común, llegado un determinado momento en nuestras vidas, nuestros caminos se bifurcaron, pensando que un cruce nos haría volver a nuestra adorada rutina. Y seguimos caminando, mirándonos de vez en cuando, pero desgraciadamente, cada vez desde más lejos. Ya no conseguía verte, y entendí que nuestros pasos nunca volverían a cruzarse, que nuestros caminos llevaban a sitios distintos. Maldije el momento en el que decidimos cambiar de dirección.

Hoy no te echo de menos a tí, solo extraño todos nuestros días. No eras imprescindible en mi vida pero el vacío que dejaste me enseñó que sí te necesitaba. Ahora te miro y no te reconozco, asumo errores, pues todo pasa porque tiene que pasar.
Tan solo me queda recordar, cuando cruces mi mente, aquellas noches en las que nuestros nombres inundaron la ciudad de permanente.



xoxo, Evita Vilor en 10:16 0 comentarios  

Bless this morning.

sábado, 29 de octubre de 2011

A veces me pregunto por qué soy tan débil.  Podría ser la mayor de las cabronas con quien quisiera, una completa insensible capaz de aprovecharse de quien fuese, pero mis intentos de serlo contigo se reducen a un completo fracaso cuando mi mirada encuentra la tuya. Me bloqueas, me dejas sin palabras, pienso más que hablo cuando estás conmigo, y a veces pienso tanto que temo que escuches mis pensamientos. 
Eres una bocanada de aire fresco tras días aguantando la respiración, pero la fuerza que me transmitías entonces se ha visto ocultada por falsedades, dilemas y decepciones que se encuentran frente al amor en la balanza de mis sentimientos. Estando sola encuentro mil razones para no pensar en tí, dejas de ser mi tesoro más preciado, porque no puedo fiarme más de tí. Escucho "te quiero"s que temo que sean falsos, leo "tequiero"s que quizás desvalorizan los míos... Y pude aguantar años así, pero me veo sobrepasada por todo eso.
Necesito saber que te tendré para siempre, pero no de esta forma. Me niego a tener un futuro plagado de cambios de estados de ánimo. Quiero alguien que pueda inundarme con su amor, y no necesite nunca más. Que me bese delante de todos, que me coja de la mano por la calle. Que sea la única que le susurre al oído y que las demás estén celosas por tenerle. 
Que conseguirle sea un mérito y no algo alcanzable por ellas.
Hoy me pregunto si es amor lo que siento, y no lo que queda después de ello.

Mi bipolaridad no es más que fruto de lo vivido anteriormente. ¿Eso lo entiendes?

Al menos, espero que todo no sea como me lo han hecho ver, y que la próxima vez solo destaque la sensación de plenitud.
O me negaré a creer que el amor es el más perfecto de los sentimientos.

xoxo, Evita Vilor en 4:58 0 comentarios  

Mientras tú la estás decepcionando, otro la está enamorando.

viernes, 21 de octubre de 2011

No es engaño, es distancia. Es una noble dama escapando con el joven que la corteja, es el Decamerón. Es ponerte los cuernos con la tranquilidad que no sabes dar. Es la frustración de una mujer, son Bodas de Sangre, son todos esos libros que ya relatan mi historia, son todos los libros que ya cuentan como piensas. Eres la excepción de Heráclito. Porque yo fluyo, y demostrado está una y mil veces que soy la única que lo hace.

"Un idiota hace que su novia sienta celos de otras chicas. Un caballero hace que otras chicas sientan celos de su novia."

xoxo, Evita Vilor en 10:50 0 comentarios  

El Cementerio de los Deseos. Segunda parte.

miércoles, 19 de octubre de 2011


El viaje fue relativamente corto, en cuestión de segundos el cuerpo celeste le había llevado a kilómetros de su cama, le había llevado a un lugar secreto, donde no existía más vida que la vida misma de los astros que mueren en ese lugar.
Aquel sitio no se parecía a ningún otro que hubiese visto nunca. El cielo se expandía más allá de donde sus ojos podían llegar a ver. Todo eran bajas colinas de piedra azuladas, estrellas fugaces a medio desintegrar en un suelo duro con los mismos tonos. La única luz provenía de los rosados y verdosos de ciertas auroras boreales que coloreaban el cielo de la misma forma que unas acuarelas se difuminan en un cuadro.
Rápidamente emprendió la búsqueda de algo o alguien que pudiese explicarle por qué sus deseos no se cumplían. 
A medida que andaba por el enigmático lugar se topaba con curiosas luces de diferentes colores saliendo del mismísimo suelo, como por arte de magia. Parecían tener prisa, pues desaparecían a una velocidad vertiginosa de allí. Con algo de vergüenza, la niña se acercó prontamente a una de ellas antes de que partiese, y le preguntó quién era, qué lugar era este. A lo que el destello, confuso de ver a un ser humano por esas tierras le respondió:
— Estás en el cementerio de los deseos. A pesar del nombre, no es donde mueren, sino donde todos los sueños de las personas se forman cuando piensan muy fuerte en algo que anhelan. Cada aspiración tiene un color de destello diferente, y una vez el deseo pedido, nos ponemos en marcha, en búsqueda de nuestros pretendientes.
— Yo también pedí uno, ¿por qué nunca me llegó?
— A menudo nos perdemos intentando llegar a nuestro destino, muchas personas sólo nos llaman, sin más, sin después esforzarse por conseguir lo que quieren. Ponen todas sus esperanzas en un par de palabras que se pierden en la noche, sin saber que no basta sólo con eso. Mientras más empeño esa persona ponga en conseguirnos, más fácil nos es llegar a ellos.
Ella se quedó pensativa mientras el destello se disculpaba por tener que marcharse. Reflexionó sobre aquellas palabras que acababa de escuchar y entretanto, se acostó sobre una de las colinas azuladas de piedra. Su respiración agitaba lentamente sus mechones pelirrojos alborotados sobre su rostro mientras cerraba sus ojos verdosos al son de los latidos de su corazón…

Cuando Ania se despertó en su cama al día siguiente se sintió algo menos vacía, llevaba puesta una curiosa sonrisa, esa sonrisa en la que todos se fijan pero no se atreven a preguntar el porqué de su existencia. 
Muchos sueños tienen significado, pues son fruto de nuestros mayores miedos y expectaciones. En el fondo, puede que simplemente nos transmitan respuestas a dudas que pensábamos no saber resolver, y Ania lo sabía. Desde entonces, nunca dejó de luchar por sus sueños y deseos …

xoxo, Evita Vilor en 6:27 0 comentarios  

El Cementerio de los Deseos. Primera parte.

martes, 18 de octubre de 2011


Como todas las tardes después del instituto, Ania se tumbaba extenuada sobre su cama, en el último piso de la casa. Su respiración agitaba lentamente sus mechones pelirrojos alborotados sobre su rostro mientras cerraba sus ojos verdosos al son de los latidos de su corazón.
Esos ojos, los volvió a abrir unas horas más tarde, cuando el ocaso dejó paso a un cúmulo de estrellas y constelaciones, los cuales Ania disfrutaba contemplando cada noche a través del techo de cristal de su cuarto.
A Ania le gustaba pensar que no era una chica cualquiera. No era nada materialista, se fijaba en esos pequeños detalles que hacen grandes las cosas. Le deleitaba el silencio  de una noche de luna llena al igual que evadirse de vez en cuando a otros mundos por medio de esa puerta llamada “Libros”. Pero lo que más le gustaba, era contemplar el firmamento en una noche de Junio como aquella. 
Nunca se cansaba de pedirle deseos a esas flechas incandescentes que cruzaban el cielo seccionándolo de par en par. Se preguntaba por qué nunca se cumplían. Se preguntaba si le escuchaban. Se fue acostumbrando a gritar su deseo cada vez más fuerte, con más ánimo, con perseverancia. Pero seguían sin cumplirse. Quizás había que susurrárselos, murmurarlos cerca de ellas para qué solo las estrellas fugaces lo escucharan. 
Corrió en busca de una cuerda lo suficientemente larga para alcanzar alguna. Y en cuanto la encontró, esperó la ocasión perfecta para lanzarla. Ania se encontraba en ese momento de pie sobre su cama, la ventana de cristal del tejado abierta, lista para el asalto.
Y en un abrir y cerrar de ojos, el cielo se cubrió de una lluvia de estrellas fugaces. Como si todas esas pequeñas luces fijas hubieran decidido huir de Ania. La chica se abalanzó sobre ellas y antes de poder darse cuenta, se hallaba vagando entre las nubes, enganchada a uno de esos cometas.


xoxo, Evita Vilor en 6:55 0 comentarios  

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